miércoles, 16 de noviembre de 2011

miércoles, 19 de octubre de 2011

Apuntes para la Historia de Tapiales


Dedicado a la memoria de Antonio Maggio, Aminto Vidal, Lucas Ramon y Alberto Medone.


ISBN 987-564-495-1
Editorial de los Cuatro Vientos, Buenos Aires, 2006.

Prologo

Tapiales nació con motivo del paso del Ferrocarril como tantos otros pueblos, a lo largo y a lo ancho de la Republica. Pero Tapiales en particular, nació y creció a su semejanza. Cabe apuntar que la empresa resolvió hacer aquí el centro más importante de esta línea con la incorporación de todos los Talleres. En consecuencia necesito contar con mucho personal y, por añaduría, el pueblo creció dinámicamente.

De más esta decir que en aquellos años, a principios de siglo, el Ferrocarril fue también pilar fundamental del crecimiento fenomenal que se produjo en todo el país. Su organización era perfecta y su personal gozaba de un verdadero privilegio, tener un trabajo estable y bien remunerado. Sometido a un sistema de orden, disciplina y capacitación. El empleado sentía orgullo de ser ferroviario, que a la vez, era muy considerado y valorado por la sociedad circundante.

Las organizaciones gremiales que lo representaban, no iban en zaga, pues gozaban de un gran prestigio y se constituían en verdaderas escuelas, capaces de encausar al trabajador, con responsabilidad, en sus derechos y obligaciones.

En base a estos lineamientos básicos y generales, este personal constituía por lo menos el 80 % de la población de Tapiales. Fácil era suponer entonces que con esa educación, con esos conceptos del deber y con ese nivel económico, el pueblo crecería con una filosofía y un vigor capaz de asegurarle la importancia que a la postre tendría.

Con esos conceptos se fundaron también instituciones sólidas y prestigiosas. Ellas planificaron su actividad en lo cultural, social y deportivo para erigirse en centros de formación para la juventud y de esparcimiento y recreación para la familia. Quizás la que mejor representó al hombre ferroviario por su neto carácter solidario, fue la Cooperativa “Sol de Mayo” administrada y dirigida por sus fundadores, llegando a ser un ejemplo por el servicio que prestaba. Fue una iniciativa de avanzada, pues se anticipó, en mucho, a los actuales supermercados.

Esto fué – en mi concepto y en resumen -, la estirpe que logro Tapiales para convertirse en un lugar distinguido y por cuyas razones, era difícil entender que no contara aun con una obra de envergadura como al que presenta el autor a través de la presente.

Sin duda alguna hoy los habitantes de Tapiales, debemos festejar jubilosamente esta aparición literaria.

Martín Biaggini y su equipo de colaboradores, encabezados por Oscar Tavorro han volcado todo el bagaje de sus conocimientos y de sus minuciosos estudios a través de bibliotecas, dependencias oficiales, archivos, museos y testimonios, para poder lograrlo.

Todo trabajo se jerarquiza siempre por el aporte de los conocimientos técnicos, aunque en este caso el autor puso especial énfasis en señalar hasta estos días, el aporte invalorable de personas que tanto han contribuido con su ejemplo y dedicación a forjar su patrimonio inmaterial, que representa en su esencia la belleza y la personalidad de las cosas. Todas esas personas, que tanta gravitación tuvieron debían ser valorizadas por siempre. Por tanto correspondía que sus nombres fueran recogidos con la sensibilidad con que lo hizo Biaggini.

Merece señalarse que el autor es un hombre muy joven, tiene solo 31 años. Cuando tenía 21, comenzó a escribir la historia de Madero y la finalizó a los 27. Hoy presenta la de Tapiales, pueblo al que lo unen lazos de cariño muy entrañables.

Quiero destacar especialmente lo de su juventud, pues, el que esto escribe, considera que esta es la mejor manera de homenajear a aquellos hombres que, precisamente, confiaron decididamente en su juventud, como fuente de desarrollo y consolidación de sus sueños esperanzadores.

Independientemente y conociendo profundamente los principios que sustenta Biaggini, puedo asegurar que asociándose a aquellos anhelos, cuanta él con los mas profundos deseos de que esta obra sea permanentemente actualizada y perfeccionada, por que – como buen idealista – no es su meta sentarse en el sillón de los halagos, sino que aspira a que el halago lo constituya la cristalización de los ideales.

Sobre las bases sólidas de estos modelos de ayer y de hoy, Tapiales espera confiado alcanzar su mejor historia y el destino venturoso que se merece.

Victor Núñez, Tapiales 2006.

La localidad de Tapiales


Esta localidad de forma rectangular y 4,3 km2 de superficie, se sitúa dentro del Gran Buenos Aires, en el extremo Noroeste del partido de la Matanza.

Limita, según la ordenanza municipal número 1752, decreto 140, del año 1955,

al Sur con el Río Matanza (que la separa del partido de Lomas de Zamora), al Este con la Av. Boulogne Sur Mer (ex Av. San Martín, que la separa de Villa Madero), al Oeste con las Vías del ferrocarril Belgrano y las vías del Ferrocarril Sarmiento (que la separa de la ciudad de Tablada), y al Norte con la calle Gorriti (que la separa de la localidad de Aldo Bonzi).

Según el censo de 2001 la población de Tapiales supera los 15.000 habitantes, y cuenta con gran cantidad de Instituciones sociales, educacionales y religiosas.

Su diagramación urbana responde al típico damero español, con la plaza en el centro, rodeada por la parroquia, la escuela, el corralón municipal y la comisaría. Esta diagramación, realizada por la empresa inmobiliaria “La Franco Argentina” data del año 1906.

El enorme movimiento comercial de Av. Boulogne Sur Mer contrasta con las inactivas industrias ubicadas en el vecino barrio de Madero (textil Tapiales, FACA, etc.), que en otros tiempos daban trabajo a la población de la zona, y que luego de intentar sobrevivir al modelo neoliberal quedaron más que desiertas.

Dentro de su territorio encontramos el emplazamiento del Mercado Central de Buenos Aires, ente que regula el comercio fruti hortícola de toda la provincia de Buenos Aires. Sobre el río Matanza, se encuentra el barrio “La Salada” que en otros tiempos era punto turístico y recreativo, y hoy casi no es reconocido como parte de la localidad de Tapiales.

En medios de transporte el ferrocarril juega un papel preponderante, acompañado de las numerosas líneas de colectivo, el emplazamiento de la autopista Tte. Gral. Richieri que une la ciudad de Buenos Aires con el Aeropuerto de Eseiza, y la Av. Boulogne Sur Mer, que une la autopista con la Av. Crovara, dando así lugar a una comunicación permanente del flujo vehicular con todo el partido.


Algunas cuestiones geograficas

Antes de iniciar el análisis y comentario de cualquier plano, en este caso de la localidad de Tapiales, resulta imprescindible conocer, previamente, algunos aspectos generales y fundamentales, sin los cuales difícilmente podemos llegar a entenderlo y a comprenderlo; son los factores geográficos e históricos, que han condicionado el desarrollo urbano hoy, y que lo seguirán condicionando en el futuro.

El autor A. Floristan lo explicó de la siguiente manera: “toda ciudad, casi como un ser vivo, nace en unas condiciones “ambientales”, geográficas e históricas determinadas, se desarrolla en función de ellas hasta adquirir una forma y una estructura determinadas – nunca o raras veces estáticas – y desempeña una serie de funciones. Un geógrafo debe, desde luego, describir el fenómeno urbano tal y como lo percibe en el momento de sus investigaciones, pero, si quiere trasladarse al estadio de la explicación, no tiene otro remedio que bucear en el pasado para responder a los múltiples interrogantes que desde el principio se formulara el mismo”.

El actual partido de la Matanza pertenece a la zona que en los tiempos de la conquista se denominaban “campaña”. Lo podríamos denominar como un “desierto verde”.

La zona de Tapiales era una vasta llanura casi ininterrumpida, y con suaves ondulaciones (hoy, quien recorre la Av. Velez Sarsfield en bicicleta, desde la calle Pedro de Mendoza hasta la Av. Boulogne Sur Mer, puede apreciar la ondulación del terreno) que no superan los 10 o 20 metros sobre el nivel del mar.

Estas tierras contaban con aguadas de cursos perezoso, que avanzaban describiendo numerosas curvas (así era también el río Matanza hasta su posterior rectificación), y con el río Matanza (o Riachuelo en la Ciudad de Buenos Aires) como único curso de agua importante, pero rodeado de arroyos y bañados (el lugar que ocupa la estación de servicio de YPF que se ubica en Av. Velez Sarsfied y Culpina, o el barrio Luis Piedra Buena en el barrio de Lugano, eran pequeñas lagunas o bañados).

Originariamente, predominaban en la vegetación los grandes pajonales de pastos duros, pero una de las principales características de la región era la falta de árboles y arbustos naturales, por lo que solo se encontraba a la distancia algún ombú o los escasos bosquecillos de algarrobos, espinillos o talas (Muchos de los árboles que caracterizaron esta chacra fueron introducidos por Don José Martín de Altolaguirre finalizando el siglo XIX).

La constitución geológica del suelo, posee base rocosa precámbrica (la continuación del macizo de Brasilia), que fue hundida y cubierta por material alubional de distinto origen. La parte superior de la capa es de tierra amarilla (loess pampeano), y esta cubierto suavemente por un manto de tierra negra, vegetal y contemporánea.

Algunas cuestiones urbanas


SI analizamos el mapa de Tapiales podemos observar a simple vista una cuestión básica: que la localidad de Tapiales (delimitada en el capitulo I) se encuentra dividida perfectamente en dos porciones casi simétricas:

El cruce de la Autopista Tte., Richieri no solo crea una barrera visual de impacto sino que también crea un aislamiento y separación con la otra mitad de la localidad.


En la primera mitad encontramos al barrio de Tapiales propiamente dicho, fundado y loteado frente a la estación de trenes, de origen ferroviario (una clase social de status en su época de asentamiento), que data de 1910, y propietario del centro cívico de la localidad. Pegado a este, hacia el Sur, el barrio Autopista del Hogar Obrero, formado por planes de vivienda y construido a finales de la década de 1960 y principios de 1970, y con distinto origen de sus pobladores, pero que, al estar prácticamente pegado al barrio fundacional estarían más que ligados.

Este sector se encuentra totalmente aislado ya que la autopista, y las vías ferroviarias que lo separan de Aldo Bonzi y Tablada, solo deja que el barrio mire hacia la Av. Boulogne Sur Mer (hacia donde se traslado su polo comercial), en donde limita con el barrio de Villa Madero, pero que, el impacto fronterizo es tal, que nunca ha quedado claro la verdadera línea limítrofe ni tampoco las características que diferencia a cada sector.

En la segunda mitad, encontramos en primera instancia el Mercado Central de Buenos Aires, que si bien es el origen histórico y nominal de la localidad (el nombre Tapiales proviene de la Chacra del casco que allí se conserva) hoy muchos pobladores lo consideran erróneamente perteneciente al barrio de Villa Celina.

Pasando la enorme extensión del Mercado Central de Buenos Aires, hacia el Sur y pegado al Río Matanza, encontramos el barrio de la Salada que ahora se encuentra más que marginado ya que no es aceptado por los tapialences como parte de su localidad. Esto se debe al nulo contacto con este barrio, y a la diferencia de conformación social, histórica y urbana en general. Este barrio por su parte, esta más ligado a Villa Recondo y al partido de Lomas de Zamora (la feria que se ubica en el barrio de Ing. Budge en la otra rivera del río lleva el nombre de “La Salada”) que al barrio mismo de Tapiales.

Antiguamente este lugar era un centro turístico y recreativo, ya que la rectificación del río Matanza, hizo que se encontraran napas de agua salada con propiedades curativas, por lo que se explotó turísticamente construyendo piletas, confiterías e instalaciones para recibir visitantes.

Características de los asentamientos:

BARRIOS

ESTRUCTURA EDILICIA

POBLACION

ORIGEN DE LA CONSTRUCCION

1. Tapiales

Casas individuales de edificación tradicional.

Familias antiguas de origen extranjero.

Particular.

2. Barrio Autopista del Hogar Obrero

Complejo edilicio en torres.

Familias de clase media, afincadas en los últimos 40 años.

Plan de Vivienda organizado por la Cooperativa Hogar Obrero.

3. Mercado Central de Buenos Aires

Sin población estable

4. La Salada

Viviendas individuales. Construcciones muy económicas

Población de origen bajo de escasos recursos.

Particular.

Estructura Edilicia:

La conformación de la localidad presenta un marcado desorden edilicio, en especial en el ámbito del antigua centro urbano (Barrio de Tapiales).

El resto de la urbanización sigue los lineamientos de planes generales de urbanización de carácter eminentemente residencial, entendiendo por este termino la casi exclusividad de viviendas para el alojamiento de familias, y carencias de zonas industriales.

Demografía:

Los primitivos pobladores de la zona fueron la familia De Elia (familia terrateniente dueños del casco de estancia Los Tapiales), quienes al lotear acercaron a la zona a pobladores de distinto origen. En principio el loteo de 1906 no logro arraigar habitantes estables, por lo que empezaron a aparecer algunos quinteros dispersos. Recién en 1908 incentivados por una nueva venta de lotes y la empresa ferroviaria, se asientan en la zona los primeros habitantes, que se podrían clasificar en dos grupos definidos: Los ferroviarios, que por su fuente laboral representaban el grupo de elite de la zona (generalmente poseían buen nivel económico y cultural), sumado a algunas familias aisladas como la familia Donovan y Quiroga (ambos militares), y el otro grupo, de origen netamente criollo, de clase baja, que comenzaron a ocupar posiciones laborales anexas: empleados de los comerciantes, lecheros, etc.

En cuanto a su densidad demográfica, el crecimiento poblacional a través de los años ha mostrado un avance notorio, como podemos apreciar en el siguiente cuadro:

CENSO AÑO

Cantidad de Habitantes

1970

8598

1980

11583

1991

15002

2001

15231

Fuente: INDEC